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  Cod.0870   por Gimena Freire - Psicopedagoga - CIAPRE

Qué es el Trastorno Específico del Lenguaje o TEL?

Es un trastorno que afecta a la adquisición del lenguaje desde sus  inicios, se prolonga durante la infancia y la adolescencia, pudiendo dejar en algunos casos secuelas en la edad adulta. Se califica “específico” porque son dificultades observadas en niños con un desarrollo típico en  todas sus funciones psicológicas restantes y con un aprendizaje normal, al menos en el momento de su identificación (3-4 años), más tarde y, debido precisamente a este trastorno, se pueden alterar otras de sus funciones y modificar los hábitos de aprendizaje presentes hasta ese entonces. Con lo cual, podemos asegurar que una de las características del T.E.L. es que no se ha definido por lo que es, sino más bien por lo que no es, ya que se trata de un retraso o una anomalía en el desarrollo del lenguaje sin causa explicativa sensorial (auditiva), motora, intelectual, emocional o necrológico. 
Ahora bien, es normal que los niños se desarrollen en tiempo y forma diferentes unos de otros, es decir, que si un niño adquirió el lenguaje más pronto que otro o si uno se apropió de un vocabulario más amplio que otro, la ventaja del primer niño, puede que se deba a que el estímulo que recibe en casa o en la guardería  sea mayor, lo que no implica que exista un problema en el desarrollo del lenguaje en el segundo. Sin embargo, muchas veces, cuando los pequeños no han iniciado el proceso de habla, se tiende a creer que son niños mimados o malcriados, esto puede provocar una prolongación del momento de la identificación del trastorno y una pérdida de tiempo en cuanto a su tratamiento.
 
Criterios que pueden tenerse en cuenta para hablar de un inicio tardío 
• No poseer más de 50 palabras inteligibles para las personas significativas a los 2 años aproximadamente.
• No producir enunciados de dos palabras a los 2 años aproximadamente.
De los niños con estos indicios, más de la mitad van a tener un desarrollo típico del lenguaje. Pero entre ellos también se encuentran los niños que van a experimentar un trastorno persistente, aunque no puede diagnosticarse un T.E.L a los 2 años. Sin embargo, es necesario evaluar a estos niños cada 3-6 meses, tras las modificaciones en su entorno familiar y escolar, para comprobar los efectos conseguidos.
 
Características del Trastorno Específico del Lenguaje
A pesar de que los niños con T.E.L. poseen todas las facultades para la adquisición del lenguaje, la evidencia parece demostrar que su aprendizaje presenta ciertas dificultades.
• Déficit fonológico: la alteración se produce en discriminación auditiva, afectando a los mecanismos que se ocupan de relacionar significado, es decir, la representación mental o concepto (imagen de un elefante) y el significante, o sea,  los sonidos (a cadena de fonemas que constituyen la palabra "elefante"). 
• Déficit morfosintáctico: se observan dificultades para percibir, procesar y desarrollar las reglas y componentes del lenguaje. Por ejemplo, les cuesta mucho utilizar el  artículo "la" para todas aquellas palabras del género femenino,  pudiendo, en ocasiones, utilizarlo bien ante una palabra aprendida.
• Déficit léxico-semántico: se aprecian limitaciones en su vocabulario, ya que adquieren una menor cantidad de palabras que lo esperado según su edad cronológica, unido a una limitada comprensión del vocabulario y a dificultades para recuperar las palabras desde la memoria.
• Déficit pragmático: se detectan problemas en la comprensión de los actos comunicativos, (por ejemplo, preguntarle qué ha hecho en el colegio), por razones como la incomprensión del vocabulario usado, por la longitud o complejidad de la oración (en lugar de decir qué ha hecho en el colegio, nos cuenta qué ha pasado en el último capítulo de su serie de dibujos favorita).
 
Diagnóstico e intervención
El diagnóstico debe ser hecho por especialistas que determinen el tipo de falencia que existe y el mejor tratamiento posible. Una de las alternativas es con la intervención logopedia, que se basa en diversas técnicas que están orientadas a estimular la adquisición y desarrollo del lenguaje. Así mismo, no es aconsejable crear un entorno de negatividad frente al niño si no va al mismo ritmo que otros pequeños de su edad, ya que podría afectar a su confianza  frente al resto de los niños. Antes de asegurar que existe un problema debe existir una evaluación profesional.
 
Gimena Freire
Psicopedagoga
CIAPRE 


   
 
 
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