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  Cod.0868   por Lic. Marcela V. Mariangeli - Psicóloga y mamá

Porteo Ergonómico

Este año, con la llegada de mi bebé y desde mi nuevo rol de mamá me interiorice sobre el porteo ergonómico que aún no está tan difundido. Es un sistema de transporte que brinda al bebé lo que el necesita cuando llega al mundo, el contacto humano constante y una postura adecuada (tanto para él bebe como para  el adulto porteador). El portabebés facilita la crianza en brazos, permite la realización de otras actividades al tener las manos libres como actividades del hogar, ir de compras, atender a otro hijo, etc. El bebé porteado recibe seguridad al estar junto al cuerpo de su madre y tranquilidad por mantenerse en este lugar seguro para él. Esto, trae una mejor conciliación del sueño, el estar tranquilo evita el estrés, disminuye el llanto,  sumando así una mejor calidad del sueño. Los bebés duermen más y mejor, y lloran menos.
Se da una “sintonía térmica” al ser porteado. Si él bebe se enfría o calienta, la temperatura materna variará hasta un grado para compensarlo. El ser llevado en brazos o porteado, trae aparejado el masaje de contacto, disminuyendo los cólicos del recién nacido. 
El porteo le recuerda al bebé el equilibrio y movimiento intrauterinos, sintiéndose a gusto, el contacto constante potencia de esta forma el apego seguro, fortaleciendo los procesos de apego entre padres e hijos.  El brindarle “muchos brazos” al bebé, satisfaciendo sus necesidades mejora su desarrollo emocional, físico e intelectual, convirtiéndolo así en un adulto independiente.  Permite al bebé conocer el mundo de su familia: rutinas, lugares, la sociedad en la que está inmerso; siendo un agente activo en las interacciones sociales.
El contacto con el bebé genera oxitocina, que son las mismas hormonas que promueven la  lactancia, la oxcitocina y prolactina. Ir cerca del pecho fomenta la succión a demanda, favoreciendo la lactancia materna. 
Portear de forma ergonómica implica que el portabebés se adapte a las necesidades fisiológicas del bebé, respetando la fisiología y anatomía del bebé como del adulto. La distancia del adulto al bebé debe permitir que el adulto pueda darle un beso en la frente, “un beso a la distancia” entre adulto y bebé.
En el mercado hay muchos portabebés que se distribuyen, los cuales no respetan las necesidades del bebé, son mochilas donde el bebé va “colgando” y todo el peso cae sobre el área genital, y su cabeza no tiene sostén. El porteo ergonómico, respetuoso y seguro acompaña el desarrollo evolutivo del bebé, favoreciendo siempre la posición adecuada.
Un adulto independiente y seguro, debió haber sido un bebé dependiente, apegado, sostenido y amado.
 
Lic. Marcela V. Mariangeli
Psicóloga y mamá
 


   
 
 
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